Aunque el escrito a continuación entiende que leíste el libro, me tomé el trabajo de ocultar spoilers de otras obras del Cosmere publicadas hasta la fecha detrás de barras negras. Habiendo dicho eso, esta review se lee mejor con el contexto de haberlas leído.
Es común que la experiencia de leer un proyecto secreto nuevo de Sanderson sea siempre a ciegas. No es algo que todo autor pueda hacer, pero el historial literario de Brandon ya le aseguró la confianza de sus lectores para que le demos una oportunidad a un nuevo libro sin saber nada de este. Como alguien que disfruta saber de qué trata la obra que va a experimentar (sobre todo siendo esta una inversión de tiempo para nada trivial) para asegurarme de que me interese y tenga las expectativas adecuadas, encarar un libro de esta manera no suele ser mi modus operandi. Sin embargo, es algo que disfruto en gran medida en cada uno de estos proyectos secretos, y que solo puede hacerse con estos libros standalone que no están conectados a ninguna saga del Cosmere ya establecida.
Habiendo dicho eso, creo que The Fires of December utiliza este contexto de leerse a ciegas a su favor de una forma muchísimo más efectiva que proyectos anteriores. Dado que no conocemos absolutamente nada de la trama, el primer capítulo que retrata la primera vida de December, lo leemos creyéndolo como si estuviera pasando, que es exactamente como lo vive la protagonista. El desconocimiento del framework de la historia nos acerca más emocionalmente a December para compartir todas sus vivencias y sufrimientos del primer capítulo, que es de los principales objetivos que tiene un autor a la hora de escribir.
El impacto emocional del capítulo podría ser casi considerado como una historia a parte (y entiendo que esa fue medio la idea, siendo que dicho capítulo apenas sufrió cambios desde su incepción según el mismo Brandon), y la forma en la cual está narrado, con ese estilo poético melancólico que siento solo puede surgir de la mano de alguien como Hoid, sobre todo entendiendo el contraste generado por sus usuales comentarios irónicos, resulta en lo que considero tal vez sea de los mejores capítulos escrito por Brandon en el último tiempo. Y nos provee una ventana sobre no solo como mejoró este su prosa a lo largo del tiempo, sino también los niveles que puede alcanzar cuando está inspirado.
Sin embargo, siento que el haber vivido una vida debería haber impactado en mayor medida mentalmente a December. Siento que se nos vivía recordando de que ella tenía una edad mental mayor contándonos las habilidades que había adquirido en esta otra vida, pero no necesariamente lo vemos en acción de una manera actitudinal, o en su voz interna. Si el lector no supiera eso de la protagonista no creo que su discurso interno le haya dado pistas para llegar a esa conclusión por su cuenta. Lo cual es una lástima porque Brandon ha escrito no solo personajes de edad avanza de excelente manera, sino también de sexo femenino con Navani.
Sí hay algunas partecitas que me gustaron sobre esto, como el énfasis en todo lo que sufrió al ver a sus seres queridos morir, como eso la empuja a no intentar vincularse emocionalmente con nadie más en su segunda vida para que sus potenciales pérdidas no le afactaran, y como le es inevitable hacerlo de todos modos.
Aunque las razones por las cuales los seres que vivieron mucho tiempo en el Cosmere se terminan volviendo locos está asociado a aspectos de la magia, no me sorprendería que estas vivencias que vimos a December experimentar formara parte del deterioro mental de estas entidades. Al fin y al cabo, hay una gran cantidad de estudios sobre cómo la soledad y aislamiento emocional llevan a un deterioro cognitivo de la persona, por lo que veo cierto hilo conductor de por medio. Pero supongo que si alguien decide no restringirse emocionalmente de esa manera y pierde a las personas cercanas constantemente durante un largo periodo de tiempo también se volvería loco.
Pero, aunque dicho tren de pensamiento puede ser considerado un problema, algo poco conveniente, termina siendo la razón que le permite perseverar a December una segunda vida instruyéndose para poder controlar a Megalith. Y cuando esta vuelve al presente y dice que lo que sentía era enojo me tocó una fibra sensible. Como una persona cuya vida (sus múltiples vidas) fue destinada para los demás, y cómo podía salvar a todos por quienes sufrió, más allá de que controlar al demonio fuera beneficioso para salvaguardar el reino, se sintió como el primer acto de amor que ella hizo para sí misma. Probablemente la razón de que me haya tocado tanto esta escena final sea por la efectividad de estos capítulos que cuentan todas estas vidas vividas de December a nivel emocional, posicionando a mi como lector justo donde el autor quería.
Entiendo que la diferencia tonal del resto del libro con estos capítulos fue necesaria. Brandon mismo dice que no podía mantener el estilo del primer capítulo durante todo el libro sin que sea cansador para el lector, y que introdujo esa segunda vida para aumentar el impacto del final, pero me hubiera gustado tener al menos un poco más de esa prosa estilizada en el resto del libro. Tal vez no con el mismo tono, pero intentar al menos una mezcla de la melancolía con el estilo humorístico de Hoid de esta, ahora llamada, antología de libros que lo tiene a este como narrador.
Si hay algo que me llamó la atención del capítulo después de que December vuelva al presente. Si tenía la capacidad de ver/vivir “el futuro”, por qué no hacer que Hoid haga el mismo poder para crear otra especie de “checkpoint” para asegurarse de que cualquier intento que haga December para controlar al Megalith sea fructífero? Supongo que la razón es la misma por la cual el primer capítulo funciona tan bien, si lo que estamos leyendo está pasando de verdad, o creemos que está pasando en verdad en la historia (dejando de lado como December lo vive como real), nos vemos más ligados emocionalmente a lo que vaya a pasar. Si lo que vamos a leer sabemos que no está pasando en realidad entonces puede no importarnos mucho como se desenvuelve la historia. Al fin y al cabo, la historia funciona mejor de esta manera, y no creo que intentar justificarlo de alguna manera (e.j. Hoid no podía usar el poder de nuevo porque le faltaba investidura) hubiera resultado necesariamente en un mejor final. Pero yo como lector he sido recompensado múltiples veces en pensar cómo se pueden usar las herramientas de los sistemas de magia en beneficio de los personajes, por lo cual llegar a esta conclusión siento que no solo me fue natural, sino que probablemente también lo sea para cualquier lector histórico del Cosmere.
Entiendo que no es del gusto de todos, y que algunas veces no es del todo efectivo, pero suelo disfrutar a Hoid como narrador. La prosa un poco más decorada de lo que nos tiene acostumbrados Sanderson, las acotaciones que agrega, hace que estos libros de esta antología se sientan más únicos dentro del contexto del Cosmere.
Eso sí, lo que no me encanta de estas historias en donde no solo Hoid las narra, sino que también participa, es como este justo está en el lugar correcto en el momento correcto. Seguro, es por este poder que tiene justamente que lo guía hacia donde el “Cosmere” lo necesita, pero a veces está sobreconveniencia destaca un poco de mala manera sin importar su justificación mágica, casi como un deus ex machina.
Lo que si no me quedó del todo claro porque es que el poder de Hoid afectó a December de esta manera. Capaz hay una justificación similar a como , pero las cuestiones temporales son medio finas en estos sistemas de magia. No sé si me animaría a formular una teoría de mi parte siendo que no tengo ni un décimo de conocimiento arcano del que tiene la gente que vive y respira estos libros.
Hablando de conveniencias, si tal vez me pareció demasiado prolijo como justo liberar el Megalith te otorgaba tanta investidura, y como Flint la termina obteniendo para no solo curarse, sino para envejecer más lento y estar en buena forma. Aspectos relevantes para el interés romántico de nuestra protagonista. Pero no es la primera vez que esto sucede, y probablemente tampoco sea la última.
Si hay otra conveniencia que es más difícil de desestimar para mí, y es la relación entre December y Flint. Entiendo, o al menos creo hacerlo, lo que Brandon quería retratar con ellos. Cómo December habiendo vivido una vida entera la ponía no solo en un nivel de madurez mental similar, sino mayor, al de Flint. Sin embargo, tal vez por la falta del reflejo de esta madurez mental en el monólogo interno de December, o su accionar casi indistinguible del de una chica de 20 años, hace que su relación se sienta como esas historias de “una nena que en realidad es un vampiro de 200 años” que le gustan tanto al país del sol naciente y el resto de oriente.
No quiero tachar la idea de entrada, porque no considero que sea imposible de escribir, pero sí creo que la ejecución no fue la mejor. Y por más que Brandon haga su mayor esfuerzo en intentar aprender sobre experiencias ajenas a la suya para escribir personajes en posiciones que él no vivió, mentiría si dijera que conociendo su trasfondo religioso-cultural mi mente no vaya a cómo una relación con tal brecha de edad en el mundo real no sea mal vista en dichas comunidades (con la mujer siendo la más joven de la relación, claro está).
Algo que me suele llamar la atención es el usual accionar de Sanderson para “humanizar” si se quiere a los antagonistas de sus historias (o al menos los que se lo merecen) como hizo con Beautiful acá. Entendiendo como este piensa sobre narrativa como un puzzle a resolver, intentar encontrar una solución no letal o violenta a la historia no solo deja un mejor mensaje si te interesa, sino que también presenta una dificultad extra a dicho puzzle. Y resultando, en consecuencia, que esta solución sea más interesante de leer.
Si me permiten la tangente, me recuerda a cuando los juegos te ofrecen formas letales y no letales de tratar enemigos o bosses. En mucho de estos juegos, dado que la opción violenta implica mostrarte y perder el factor sorpresa, suele ser asociado con ir a chocarte el problema de frente, sin cranear mucho, o como un fail state analógico en el cual todavia podes zafar si jugas bien, sin necesidad de arrancar de nuevo (y que ir de frente sería el equivalente a perder una vida intencionalmente, una oportunidad); mientras que la opción sigilosa suele ser asociada a un entendimiento más profundo del juego, sus niveles y mercancías para poder “solucionar” el problema sin mancharte las manos si se quiere. Y, por lo tanto, la segunda suele ser considerada la más desafiante e interesante (aunque haya juegos cuyas mecánicas de combate son tan profundas y/o expresivas que le permiten al jugador demostrar su maestría sobre estas cagando a trompadas).
Estoy entrando en cuestiones más profundas en lo que se refiere al Cosmere, pero me dio la impresión de que el lazo que tienen December y Beautiful no es algo que hayamos visto antes. Me pregunto si es una idea similar a los nuevos bonds que sucedieron .
Siguiendo la línea con respecto al Cosmere, me cruce a gente en Reddit discutiendo como en esta escena final, cuando December le menciona a Beautiful sobre misericordia, o “mercy”, es cuando este termina aceptando como parte del Megalith no destruir todo. Beautiful es parte del Megalith, el cual, entiendo, es un fragmento de Ambition, y Mercy estaba ahí cuando destruyeron a Ambition en las etapas tempranas del Cosmere. Si es cierto igual que cuando ella lo menciona, “mercy” no está escrito en mayúscula, por lo que la mención no hace referencia directa a la shard. Sin embargo, los nombres de la shard no son casualidad, y muchas veces se los ha unido temáticamente a diferentes personajes ejerciendo su “intención”. Así que no me sorprendería que haya un nexo temático más profundo por debajo.
Este no es el único lazo temático atado al Cosmere que encontré. En estos libros existe esta idea de intencionalidad o voluntad ejercida de una persona sobre la investidura, que es prácticamente la forma en la cual tiene la magia de entender lo que la persona quiere hacer. Cada sistema de magia presentado hasta el momento tiene diferentes interacciones con la intencionalidad de quien los ejerza, pero creo que el mejor ejemplo que hay para lo que quiero charlar acá es el de Warbreaker. En este se utilizan “alientos” para que objetos cotidianos tomen vida y sigan órdenes. La razón por la cual dichos objetos siguen exactamente lo que pensaba quien se los ordena no viene de que estos tengan un cerebro recontra avanzado capaz de entender a la perfección lo que su amo les pide, sino que hay una capa de abstracción en el sistema que hace que la magia actúe como la persona quien la posee le ordena. Obviamente hace falta tener una capa de abstracción por el estilo, pero fue de los primeros vistazos que vimos de esta conexión mental con la magia en el Cosmere.
Luego, en Stormlight, pudimos observar múltiples veces como tener investidura para “curarte” lo que en realidad hacía era moldearte a la forma mental con la que te ves (preferentemente, sin heridas), como , por lo cual su propia identidad moldeaba su imagen a través de la investidura. Y que si un lisiado había vivido tanto tiempo con su discapacidad que ya formaba parte de su identidad entonces esta no podía ser curada (lo cual es un movimiento acertado para dar el mensaje de que toda discapacidad tiene que ser curada).
Entra ahora The Fires of December y su sistema de magia. Siendo la sangre del Megalith embebida en investidura tiene sentido que con la voluntad se pueda formar los vestidos que vimos en el libro. Y siendo los demonios esencialmente investidura también, pero que de alguna manera cobraron conciencia (creo recordar que no es la primera vez que sucede), quien quiera moldear esa investidura para su beneficio debe tener una fuerza de voluntad superior a la de quien la controla actualmente supongo, que vendrían a ser los mismos demonios.
El hecho de que December no se haya opuesto a la voluntad del Megalith y Beautiful y haya decidido, en su lugar, intentar moldear la intención de estos con la propia, es medio un reflejo de la relación de December con la gente de la ciudad. De cómo estos intentaban ponerla en la “caja” que implica ser una noble, y como en consecuencia muchas veces terminaba siendo su accionar. Obviamente que hay razones narrativas para que ella se vea justificada en actuar de esa manera, pero me parece interesante también pensar en cómo la interpretación de la gente haya de cierta manera moldeado también a la propia percepción de December sobre sí misma, justo como la percepción de la población del mundo sobre los demonios podrían haber colaborado con la voluntad de estos para destruirlos a todos (justificadamente supongo, por el pasado del Megalith con el mundo hasta la llegada del profeta).
Y al igual que con December siendo puesta erróneamente en cajas, ella al no poner a Beautiful y el Megalith en la caja de entendimiento que el resto del mundo tenía sobre estos, vendría a ser una nueva repetición del tema presentado por el libro en sus momentos finales.
Dependiendo de que tanto la quiera flashear uno supongo que incluso se podría argumentar que, si December llegara a tener una parte del Megalith dentro suyo y esa es la razón por la cual la peste no la afectó en su primera vida, entonces que su identidad estaba mezclada con la del Megalith de alguna manera, facilitando moldear su voluntad capaz? Tal vez toda esta especulación mágica tendría que volcarse en un thread en Reddit en lugar de acá, pero siempre es divertido sobrepensar estas cosas.
Como mencioné, la intencionalidad es el último paso o capa de abstracción en el cual todos los sistemas de magia duros de Sanderson se apoyan. Sin embargo, dado que el de este libro es tan “directo” en su utilidad llevó a que, más allá del despliegue visual del mundo retratado por el libro, el “oponer” la propia voluntad para controlar a los demonios parece ser un accionar bastante aburrido visualmente. Lo cual podría poner en duda siquiera si se puede considerar un sistema de magia como tal, ya que toca de una manera bastante elemental cómo funcionan todos estos.
Y si me indultan nuevamente, me pregunto cómo esta idea de voluntad podría afectar el arrebatarle investidura a otra persona, tal vez .
Mientras pensaba en el personaje de December entendiendo porque no me cerraba del todo, además de la disociación entre cómo era percibida por mí y entre los nobles, me plantee en un momento si las cosas que hacía no se sentían medio Mary Sue, dado que en muchas de sus interacciones las cosas le salían bien, y tal vez incluso exactamente como quería. Como cuando ayuda a la diseñadora yendo a su local, o zafa hablando cuando Flint le quiere robar, o cuando se termina haciendo con el hotel. Supongo que en su afán por intentar mostrar a una persona con muchos años de experiencia Sanderson quería mostrar lo efectiva que era está en su accionar, aunque eso pueda llevar a un personaje con, aparentemente, sin fallas. Sin embargo, ella si comete ciertos errores a lo largo del libro, siendo el mayor el que la lleva a Flint y ella a la cárcel al confiar en quien era el noble cercano al rey, “poniéndolo en una caja” que satisficiera su imagen mental de este.
Me gusta mucho esto de atar esta idea con la cual December se viene quejando de cómo es percibida todo el libro, y ponerla en su contra. He mencionado más de una vez como me gusta cuando juegan con los temas de una historia de forma interesante, y creo que este podría hacer de un buen ejemplo de “ironía poética”. Sin embargo, creo que hubiera sido más efectivo tal vez atar esa idea a un monólogo interno de December que refleje más arrogancia, ¿o sabiduría capaz? Al menos siento que, a partir de las relaciones que he tenido a lo largo de mi vida con gente mayor, con sus ideas y puntos de vista tan calcificados, December podría haber mostrado un poco de eso frente a esta idea para tal vez unir más el concepto de su personaje con su mayor debilidad en la historia. Sin embargo, puede que las personas ancianas con las cuales he interactuado eran simplemente seniles o tercos y está mal asignar una característica por el estilo a un rango etario entero, y ni hablar de que leer con una voz interna con dichas características puede que no sea lo más divertido o simpático de leer.
Creo que el giro de la trama con el villano sobre el final estuvo bien, y le hacía falta para que no sea tan lineal la historia. Si miras otros libros de Sanderson como no es la primera vez que el verdadero villano no era quien creemos, y aunque podría considerarse un tanto repetitivo creo que sigue siendo efectivo para sorprender al lector y darle algo que quería, aunque no lo supiera.
No me hace falta mencionar como Brandon es tan ducho haciendo worldbuilding. Todo el concepto de los ríos de sangre en conjunto con el gigante en la ciudad son ideas muy fáciles de visualizar al mismo tiempo que atractivas. Se siente raro felicitar la capacidad de un autor de generar espectáculo visual en un libro, pero no encuentro otra forma de describirlo.
Los demonios también son una prueba de esto, con sus cuerpos con patrones flotantes cambiantes, podemos ver cómo December se vería tentada de llamar a uno de ellos Beautiful. Pero creo que donde mejor brillan estas ideas de espectáculo visual es el vestirse yendo al río y pensando una prenda. Que baste solo tener el vestido en la cabeza para sumergirte y tenerlo puesto debe ser el sueño de todo diseñador (me abstendré de hacer comparaciones a las primeras experiencias del uso de LLMs pero creo que hay algo ahí también que se podría explorar).
Aunque todas estas descripciones que ofrece el libro son suficientes para uno imaginarse todas estas cosas, en particular el libro cuenta con lo que creo son las ilustraciones más lindas de cualquier libro del Cosmere. Tran Nguyen, la artista detrás de la portada y todas las imágenes que vemos a lo largo del libro, hace un trabajo fenomenal en retratar el río de sangre y sus patrones de colores, como también los demonios que comparten su estilo visual. Sin embargo, creo que su mayor acierto es retratar a December y su mirada con la intensidad descrita en el libro. La portada refleja todo lo que leemos sobre ella y sus ojos, y no creo que podría haberse hecho mayor justicia respecto a lo mostrado en la página.
La artista no solo es capaz de retratar cada uno de estos conceptos fantasiosos que claramente no existen en nuestro mundo, sino que también en embeber tantos conceptos y temas de la narrativa en estas. Particularmente, en la primera ilustración que se encarga de retratar la primera vida de December. El paso del tiempo, su envejecimiento, las personas que perdió, está todo ahí, mezclando la melancolía con la belleza en su obra de la misma manera que se compone la misma protagonista.

Como comentario aparte, me encantó esta idea de que la gente de la capital no cambia de vestimenta todos los días como en las cortes nobles de nuestro mundo, porque hacerlo no es una muestra de dinero. Me encantan estos detalles que son conclusiones naturales que surgen al pensar de forma más profundas un par de ideas planteadas por tu worldbuilding, y son una muestra porque Sanderson es de los mejores construyendo mundos en el medio actualmente.
El personaje de Amal es fantástico, como alguien que balbucea más de lo que debería (por si no se notó con estos escritos que hago) no pude evitar sentirme identificado con ella. Y aunque su personaje a veces se pise en roles en la trama con el de la diseñadora, sirve como una entrada “humana” para la religión del mundo, la cual es relevante para la historia.
Si hay algo que aprecio de Sanderson es que su fe no lo hace recular cuando escribe sobre religión, historia, y como una afecta a la otra. Su mirada sobre estas y su rol en el mundo siempre fue bastante pragmática, por lo que es interesante ver nuevamente otra instancia de una religión surgida de una figura histórica casi mitológica que conocemos de otros libros (y hablaremos en un ratito). Me gusta esta idea de cómo le pidieron al profeta que intente reducir su doctrina en tres frases, y en su característico actuar, este decide darlas sin ningún tipo de filtro. Aunque los registros históricos hicieron un buen trabajo en preservar dichas frases de forma intacta, me encanta como estas disparan tantos estudios e interpretaciones religiosas y filosóficas. Podría leerse también como una burla a las religiones creando sus propias doctrinas a partir de escaso material, pero hay ciertas inspiraciones con el mundo real respecto a esta que, al menos para mí, me es un tanto refrescante.
Cuántas veces vimos ya en diferentes obras el concepto de la iglesia como entidad de poder con intereses socio políticos que buscan sumir al mundo en el caos o imponerse ante los deseos de nuestro protagonista altruista (a veces ambas ideas son la misma). Es fácil tomar instituciones como estas con un historial de evidencia en el mundo real que pueden soportar este concepto embebido en el subconsciente colectivo de “inherentemente malvadas”, y usarlo en tu historia. Sin embargo, no son muchas las obras (o al menos me está costando encontrar ejemplos ahora) que intentan representar otra cara de la religión, mucho más humilde y cercana al ciudadano de pie. En el final del libro cuando December vive una vida más para poder aprender como controlar el Megalith, termina siendo hospedada por un santuario de esta religión, el mismo donde se formó Amal. Reconozco que tengo mis biases, pero dada la atención y respeto que le tuvieron a December en este lugar, incluso si sus intereses o naturaleza iban en contra de su propia doctrina, me hizo acordar a varias de las cosas que se enseñan (y practican, aunque tal vez no tanto como se debería) el catolicismo. Esta idea de ayudar al prójimo sin importar quién es este, con los pocos recursos que se tiene mientras se vive en humildad, son todas ideas con las que crecí y veo reflejadas en la historia. Claro que sería fácil de mi parte decir “ah si, ¿este grupo en la historia que hace las cosas bien y son buena gente? si ellos son como los grupos en los cuales yo me encuentro porque también somos los buenos™”, pero incluso siendo consciente de esa potencial trampa si se quiere, no me impide ver estas similitudes.
Como mencioné antes puede, que el tono del libro no sea para todo el mundo, pero además de las citas dadas por el profeta para formar su religión, considero que Hoid es un buen narrador y probablemente mejor aún showman. Y además de mantenerme enganchado con la prosa estilizada con la que nos tiene acostumbrado, también me encontré guardando varias citas del libro que pueden disfrutarse en aislamiento. No soy de guardarme muchas cosas textuales de un libro, y uno podría argumentar que estas pueden estar fabricadas artificialmente de esta manera, pero las encontré divertidas, con una o dos sacándome carcajadas en voz alta.
Si hay algo que me llama la atención del profeta y su interacción con December en el mundo espiritual en esta segunda vida que vivió. Si esta segunda vida no fue algo que ella necesariamente “vivió”, sino que fue como una visión que la hizo vivir todo esto en un momento en el presente, ¿no implicaría esto que su interacción con el profeta no haya sucedido todavía? Supongo que, dado que sucede en el reino espiritual, que tiene reglas raras respecto al paso del tiempo, podría ser justificación suficiente, pero es algo que me quedo boyando de toda esa secuencia.
Tengo que reconocer que no pude identificar quien era el profeta, ni con la pista del cinturón de soga, aunque reconozco que leí Warbreaker hace demasiado tiempo como para tenerlo presente. No sabía que estaba aceptado dentro de la comunidad del Cosmere que si es un worldhopper medio gruñón entonces se consideraba que era Vasher.
No sé cuántos worldhoppers recurrentes hay actualmente en el Cosmere, pero creo que vamos a tener que empezar a ver más para que, además de agregar un poco de variedad, responder la incógnita de quién es sea más interesante.
Lo que si no entiendo es que hace Vasher dando vueltas por el Cosmere, o en este planeta en particular. O como carajo sabe este hacer aones (). Espero que descubramos más de estas cosas en próximos libros de Warbreaker.
El Megalith me pareció por momentos similar al monstruo de Isles of the Emberdark. Y puede que lo sea por esta cuestión de investidura (o anti investidura?) que toma conciencia y busca bichos vivos, pero entiendo que este tomó forma física de tantas almas de humanos que consumió, y usó su investidura para crear una forma física. No estoy seguro de si todos los planetas del Cosmere cada alma humana tiene investidura (recuerdo que era así en Warbreaker, pero no se en Mistborn dado que ). Esto tal vez explique también porque los demonios pueden tener contacto físico con los humanos sin matarlos (a diferencia de los fantasmas de Shadows for Silence in the Forest of Hell), ya que son fragmentos de Megalith, que entiendo es un fragmento de Ambition que se volvió físico.
Lo que sí me llamó la atención son los demonios del sur que se mencionan al final en la segunda vida de December. Parecería que son splinters de Ambition también, pero la falta de fiscalidad que caracteriza al Megalith y sus demonios conlleva a que estos sean más cercanos a los espectros que vimos en ambos Isles of the Emberdark y Shadows for Silence in the Forest of Hell? No recuerdo si el libro hace énfasis en esto, pero esa es la impresión que me dejo.
Otra incógnita consmerologica que nos dejó el libro es de donde viene la investidura de los hexers. Se nos da a entender que después de usarla tienen que esperar un tiempo para “recargarla”. En cierto sentido me hizo acordar al comienzo del primer libro de Mistborn, donde Vin y el jefe de su banda no saben de los alomantes ni de que ella es una mistborn, y los metales que consigue esta para poder “influenciar” a otras personas provienen de lugares secundarias como comida. Me copa la idea igual que no se nos revele del todo cómo funciona este sistema de magia (lo cual puede sonar raro proviniendo de alguien quien comenzó a leer el Cosmere por esa misma razón), pero si hay algo que probó este libro es que tal vez tener todas la información de antemano no necesariamente hace una historia más disfrutable.
Creo que me gustaría ver alguna historia donde el sistema de magia está escondido en la sociedad y solo es usado por organizaciones secretas y gente de la elite. Aunque tal vez dicho concepto sea muy cliché dentro del género de fantasía en general (sobre todo urban fantasy), me gustaría ver una interpretación de Sanderson de esa idea. Entiendo que la relevancia de los sistemas de magia en la sociedad la modelan y hacen en gran parte a los excelentes worldbuildings que el autor propone, pero creo que la otra cara de la moneda, en la cual se muestra más en detalle las consecuencias de organizaciones con interés en ocultar esta magia al resto de la sociedad y cómo eso impacta en dicho mundo “secreto” podría ser muy interesante en sus ramificaciones.
Pero volviendo a los hexers, me copó que consideren las propiedades de los materiales y su capacidad para absorber calor como parte importante del sistema. Es el tipo de aspecto técnicos distintivos a los que Brandon le encanta escribir, aunque en este caso no se si fue debidamente explorado, o si correspondía siquiera hacerlo. Pero al igual que la historia de December en lo que se refiere al Cosmere en general, no sé si dicho sistema va a ser tan relevante a futuro como para conocerlo en tanta profundidad. Al menos por ahora.
Otra de las incógnitas con las cuales nos deja la historia es quiénes son los padres de December. No tenemos casi información de ellos más que la misma December tener una parte del Megalith dentro suyo. Se desconoce cómo terminó ahí, pero dudo que haya surgido de una situación similar a la de los hermanos Sparda en Devil May Cry. Si leí especulaciones sobre que la madre tal vez era una hexer, que December fue un bebe prematuro, y que para que esta viviera su madre le entregó su aliento como hacen en Nalthis? Lo que llevó a su muerte también. ¿Y si ella tenía un vínculo con un demonio entonces este de alguna manera quedó dentro de December? No sé, tampoco es relevante para la historia, pero tenemos tantos juguetes en el Cosmere que siempre es divertido hipotetizar estas cosas como si fuéramos científicos.
Se me escapó cuando lo leí, pero al parecer el libro presenta otra instancia de la figura de la muerte como alguien con dos púas en los ojos. Ya lo hemos visto en Tress of the Emerald Sea si mal no recuerdo, y como mencioné en reviews en su momento, me fascina esta idea de que nosotros leamos parte del Cosmere que luego terminan en figuras mitologizadas, con todas las consecuencias de revisionismo histórico y falsa información que eso implica. Pero lo que me resultó más interesante en las discusiones de Reddit que leí sobre el libro respecto a este tema en particular es con respecto a cómo la gente en un planeta en la loma del traste tiene dicha imagen mental de la muerte.
Al parecer, según gordos arcanistas que claramente me superan en rango, .
Para ser un libro tan enfocado en mostrarnos belleza y espectáculo, sea a través de la imagen evocada en sus descripciones, generada por su prosa, o por sus hermosísimas ilustraciones, puede considerarse un tanto irónico lo mucho que se apoya en “contarnos” sobre cómo su protagonista es percibida, cuando su voz interna y externa no logran (al menos para mi) “mostrarlo”. La imposibilidad de mi parte de compartir la percepción que los personajes del libro tienen sobre esta me da a entender que tal vez le hubiera venido bien un golpe de horno más al libro en lo que respecta a la edición, para plantear mejor estas ideas en la hoja.
Esto sumado a algunas cuestiones como la sobre conveniencia de ciertas situaciones y relaciones, y tal vez una falta de explotación de la política en la narrativa, podrían haber derivado en una experiencia con sabor a poco. Sin embargo, la efectividad del primer y penúltimo capítulo para posicionar al lector en el lugar correcto emocionalmente a través de su tono y prosa, además de la cohesión temática planteada en varios puntos del libro, hicieron que esta lectura haya valido más que la pena. Y me pregunto, de seguir en esta trayectoria de proyectos secretos sin revelar su premisa en el Cosmere, ¿cómo hará el autor para superar la efectividad del uso de esta premisa en The Fires of December con futuras entregas? Pero lo que sí sé a ciencia cierta es que Sanderson, aunque con algún traspié de por medio, es capaz de reafirmar mi confianza para leer sus libros a ciegas.