Antes de comenzar aclaro que aunque voy a hablar spoileando los sucesos del libro, si hay algo relacionado a otras cosas del Cosmere lo voy a poner detrás de spoiler tags por las dudas.
El libro comienza justo donde terminó el anterior, y aunque se entiende de que para los arcos que plantea este es necesario que los personajes comiencen mentalmente en ciertos estados, se siente medio inconsistente con cómo terminó el anterior en algunos casos. Como si en lugar de un día hubieran pasado unas semanas o unos meses. En particular lo noté más con Kal, quien estaba en la mierda misma el libro anterior y acá su voz está trabajada preparándolo para su arco como terapeuta.
A nivel estructura me gustó el concepto del ticking clock que representan los 10 días hasta el duelo. Hay un juego de roleplay de mesa llamado Blades in the Dark que utiliza esta idea como mecánica para aumentar la tensión de forma progresiva con una clara expansión narrativa (y con consecuencias mecánicas) al final, y creo que funciona de maravilla. Trasladado a una narrativa en el libro en el cual todos los personajes tienen este reloj en mente sirvió para que muchos de estos pudieran continuar sus conflictos incluso cuando la balanza estuviera claramente inclinada hacia el enemigo porque “falta poco, ya casi está”. Y aunque supiéramos que evidentemente se venía la sanderlanch, la presión constante introducida por este contador impulsaba nuestra ansiedad con el pasar de cada día, lo que implicó en que sea uno se los Stormlight Archive con mejor pacing, o al menos que más rápido me iba comiendo las hojas porque quería saber que pasaba en el siguiente día.
Me copó ver como los arcos al comienzo de cada capítulo se van desmoronando con el pasar de los días. Entendiendo que este libro es la conclusión del primer acto solo te hace pensar en el desastre que va a terminar.
Me gustó esto de que algunos epígrafes hagan referencia al lector como si fuera una mujer. Dado que estos recortes forman parte de libros que existen dentro del mundo, y cómo las mujeres son las únicas que saben leer por cuestiones socioculturales tiene todo el sentido que así sea. Me pregunto si esto es algo que estaba presente en el libro original o si lo agregaron en la traducción en español (ya que no lo vi mencionado en la discusión online), dado que a diferencia del inglés, el español suele tener el género de los sujetos impregnado en ciertas palabras.
Algo que me preocupaba mientras leía es como la cantidad de sistemas y conceptos con los que está jugando la serie (y el Cosmere en general) puede que se esté saliendo un poco de control. Está buenísimo tener cosas para teorizar sobre interacciones a futuro, pero tener todo eso en mente al mismo tiempo puede hacerse complicado, y a veces sentía que estaba haciendo malabares con mi entendimiento de algunos conceptos para seguir lo que estaban hablando. Pero supongo que con lo que pasó al final del libro va a haber un leve “reset” en la cantidad de sistemas que veamos en juego al mismo tiempo a partir del siguiente libro.
Relacionado a eso, sentí que casi todos los personajes estaban obligados a tener cierta “mente científica” para explicarle al lector ciertas interacciones de los sistemas, o justificar ciertas cosas que pasaba frente a ellos. Me sacó un poco de la inmersión eso en la primera mitad del libro.
Me gusta cuando le dan significado “cosmerologico” a palabras al hacer que comiencen con mayúscula, como “Intención”. Soy un gran fan de usar leitmotifs en narrativa para enfatizar conceptos y temas utilizando repetición, por lo cual asociar términos tan abstractos como estos (y resaltarlos de esta manera) hace que uno esté atento a instancias de estas ideas en otros puntos de la historia y de rienda suelta a la interpretación de los lectores para identificarlos, elevando el libro como obra en el proceso.
Todo el arco del reino espiritual me pareció medio info dumpero. Me gusta la idea de encontrar las anclas, parecía como si los personajes estuvieran jugando Her Story, pero me pregunto qué tan bien se va a mantener estas secuencias en rereads, ya que una vez que el lector obtuvo todo el lore proveniente de estos capítulos capaz estos quedan medio vacíos. De todas maneras, también me hacen cuestionar qué es lo más importante de un libro, si la primera lectura o lecturas futuras. Al menos en mi caso, dado que no soy de releer libros (hay demasiadas cosas por leer como para leer el mismo libro más de una vez) le doy mucha bola a la experiencia de leerlos por primera vez, por lo cual esto no fue particularmente un problema para mí. Sin embargo, todo el arco de Shallan en este mismo espacio fue medio plomo. Sentía que ella y Mraize estuvieron frente a frente todo el libro diciendo onda “dale gato pega vos” sin hacerse nada. Eso sí, puntos extra por hacer que Iyatil se esconda en formless, y felicitaciones al redditor que lo teorizó previamente.
Algo que vengo haciendo desde el libro anterior de la saga (que también lo leí en apenas salió) es ir leyendo las discusiones después de que concluya cada parte. Estaba bueno porque se siente como si estuviera leyéndolo a la par con un club de lectura. El tema acá fue que en lugar de estar el libro separado en cuatro partes como los anteriores, estaba separado en 10, en donde cada parte era un día dentro de la historia. Por un lado está bueno tener tantas separaciones ya que la discusión puede ser más granular y tenes todo más fresco a la hora de leer qué está hablando la gente sobre lo que acabas de leer. Pero por otro amplifica ciertos “problemas” que pueden traer la conciencia colectiva de internet.
Soy un gordo fan de Canción de Fuego y Hielo, y como tal me he inmerso en el mundo de las teorías una estúpida cantidad de veces. Dicha saga fue la primera que leí que no estuviera terminada, por lo cual, como fans, era lo único que nos quedaba en tantos años de sequía, pero va un poco más allá la cuestión. En particular, la saga de Martin es lo suficientemente compleja como para justificar dicho nivel de análisis, recompensando la atención que le dedica el lector a los detalles, por lo cual en parte lo considero una forma de apreciar el exhaustivo trabajo minucioso que el autor le dedicó a su obra. Trasladé esa misma filosofía a otras sagas cuyo autores escriben bastante más frecuente y me ha ayudado a disfrutar más cada libro que leo, y en el caso particular de Sanderson y el Cosmere me suelo ver recompensado como lector múltiples veces no solo por estar al día con los libros sino también por prestarles atención para captar ciertas relaciones o foreshadowings. El problema que tuve al estar tan inmerso en la discusión online esta vez fue justamente lo segmentado que estuvo cada sección del libro. Al prestarle atención a cada detalle de cada (acotada) sección hizo que prácticamente no hubiera sorpresas mientras haya foreshadowing.
Ojo, no estoy diciendo que el autor no debería tirar pistas sobre próximos sucesos a lo largo del libro para recompensar al lector atento (como ciertos showrunners y su amor por subvertir hicieron), sino que dichos plotpoints probablemente no sobrevivan un escrutinio de reddit mirando debajo de cada piedra de Roshar. Aún peor, luego de leer el preludio, la gente empezó a hacer comparaciones con la primera versión de este que Brandon había posteado hace un par de años, y al hacerlo básicamente confirmaron la teoría de que Chana era la madre de Shallan y que esta última, al matarla, desencadenó la desolación, derivando en que Taln no se haya quebrado. No me copa leer material antes de ser publicado porque pueden suceder estas pistas a nivel meta que para mí no deberían formar parte de la experiencia (eso sumado a que lo de Taln no debería haberlo confirmado Brandon fuera de los libros y debería haberlo dejado como un RAFO (read and find out)).
Voy a ver si para los próximos libros nuevos que salgan voy a leerlos a la par de la discusión online. Tengo la fortuna de tener amigos quienes están al día del Cosmere por lo que tampoco estoy leyendo los libros nuevos en aislamiento, pero por ahora voy a intentar enfocarme más en teorías entre libros que dentro de estos.
Eso sí, de entre las cosas que estuve leyendo en las discusiones me entere que, al parecer, en el baile que organizaron en el último Dragonsteel Nexus (que vendría a ser como una ComiCon del autor), la cual estaba basado en la boda de Shallan con un acto principal y toda la bola, tenía a Chana dando vueltas por el fondo según el reporte de quienes asistieron. Me parece increíble como mezcla estas pistas en el mundo real con la narrativa de un libro que estaba por publicarse. Son el tipo de cosas que solo Brandon puede darse el gusto de hacer dado el contexto y, bueno, la torta de plata que sale organizar todo eso.
Algo que leí que me pareció interesante es como, al parecer, cambiaron una línea sobre el final del libro anterior en la que Dalinar ve a Lift con el loro, para poner en su lugar a Lift preguntando si alguno había visto el loro, para poder seguir con su trama en este libro y encontrar a Vasher. Me pregunto si ha habido cambios por el estilo en libros anteriores.
Me gustó mucho lo que nos enteramos de Lift sobre porqué le pidió a la Night Mother no crecer. Le agregó profundidad a su personaje que hasta el momento siempre fue bastante superficial. Estoy muy interesado en ver cómo lo expanden para el próximo arco, aunque va a ser una lástima perderse su entrenamiento con Vasher que supongo sucederá en el medio. Me pregunto si eso va a formar parte de alguno de los libros de Warbreaker.
Disfruté mucho el paralelismo y simetría que sigue con respecto al primer libro. Como en el postludio usa el POV de Kalak uniéndose a los heraldos en lugar de estos separarse, Dalinar diciendo que su vida no vale nada entonces es un buen intercambio para darle una oportunidad a la humanidad como había hecho con su shardblade en The Way of Kings, poesía pura. Muchas veces se lo critica a Sanderson por no tener la prosa más bonita (lo cual es intencional, y cuando comencé a leerlo aprecié un montón por lo fácil que es de leer), pero creo que no es tan apreciado como el tipo utiliza otras cuestiones de la narrativa (e incluso cosas más específicas del formato de los libros) para enfatizar relaciones y referencias. Son más difíciles de apreciar pero creo que terminan haciendo un mejor trabajo en realzar sus historias como literatura, dado que se suelen interpretar como la comida chatarra de la fantasía (que no estoy del todo de acuerdo, pero veo por donde viene el tema).
Eso del final donde Retribution saca de la galera un Dalinar malo me pareció cualquiera. Le saca peso a la decisión que tomó Dalinar para no quedar bajo el control de Odium. Pareciera como si el autor quería que el personaje pudiera librarse de caer en eso al mismo tiempo que tener un Dalinar malo para dominar otros planetas a futuro, pero no podes hacer las dos cosas. “You can’t have your cake and eat it”.
Sí me llamó la atención la semilla que puso Dalinar en el poder de Honor, si es que es aparte es ahora parte de Retribution, y como le puede causar problemas de accionar a futuro como le pasó a
, o si en algún momento cuando el poder gana mayor entendimiento lo abandona.Me gustó mucho igual esta trama de cómo el poder tiene una interpretación de la moralidad y los juramentos muy infantil. Siento como que cada libro Sanderson se mete más profundo en una capa de análisis moral, como si estuviera pensando “cómo deberían actuar mis personajes si son moralmente correctos”, y que por eso la trama de la saga avanzó en un punto a buscar la paz entre los humanos y los singers neutrales. Y como esto derivó en una reinterpretación de acciones que ciertos personajes hicieron en el primer libro, como Jasnah matando a esos ladrones y Dalinar cagando a piñas a su sobrino, los cuales se sentían como sucesos medios aislados de la trama y ahora pasan a ser nuevamente relevantes para jugarles en contra.
Pero en su afán por la moralidad el libro entra por sectores medio complicados. Dada la historia de la saga de incluir y tratar temas relacionados a la salud mental, y parece ser en su búsqueda por asociar sus personajes (a menos que haya una buena razón) al lineamiento de lo que es moralmente correcto, llevó a que varios de estos tuvieran especial tacto en lo que se refiere a estas dolencias, o cualquier aspecto relacionado a la mente. O al menos creo que así es como encara el autor retratar estas escenas, por los tópicos sensibles que tocan. Y, conociéndolo, seguramente ha investigado un montón para tratarlos con respeto y buscado las mejores formas de lidiar con estos para ayudar a la persona. ¿El problema? Los personajes que escribe no tienen ese entrenamiento, ni mucho menos esos recursos disponibles, y hay grandes probabilidades de que tampoco existan en el resto del mundo.
Entiendo la responsabilidad que acarrean estos temas al momento de escribirlos, y creo que es relevante la investigación para retratarlos sin mitos o mentiras perpetuadas muchas veces por diferentes formas de media como son los libros o las películas. Sin embargo, creo que estas investigaciones deben llevarse a cabo para entender más a la persona que vive esas experiencias, y no tanto sobre cómo es la mejor forma de ayudarlos. ¿Puede un personaje actuar de una forma que ayude a dicha gente a superar estos conflictos? Seguro, por su puesto, pero debe hacerse de forma que el actuar de dichos personajes se sientan orgánicos a como ellos actuarían.
Este punto en particular me ha llevado a pensar si los que están mal no somos nosotros por estar acostumbrados a consumir historias que justamente hacen un deservicio a estas condiciones mentales, o hasta conflictos emocionales en general, y que viendo personajes actuar justo de la forma adecuada ante estas se sintiera raro o “anti-arte” hasta cierto punto. Sin embargo, creo que el problema es una combinación entre la disonancia de la usual voz de los personajes con respecto a cómo actúan ante estas situaciones (es decir, que no haya un camino orgánico para que el personaje actúe de la manera “correcta”), con hasta cierto punto de worldbuilding. Por lo tanto, leemos estas reacciones de personajes que parece estudiaron años de psicología en la facultad o están bien versados en libros de auto ayuda y nos saca de la inmersión, de la historia, porque no es consistente al mundo ni los personajes que veníamos leyendo hasta el momento. No que la intención de ayudar no estuviera ahí, casi todo el cast de personajes principales estaría más que dispuesto a decir las palabras correctas (al final del día, la saga entera se basa en eso) en estas conversaciones, pero como andar en skate, es una habilidad que se entrena, y que muestren como un personaje hace un 720° sin haber tocado una patineta antes no se siente consistente.
La preocupación que tengo de esto a futuro es que, dado el puesto creativo en el cual se hizo lugar el autor en la industria del entretenimiento, puede que le sea cada vez más complicado obtener gente que le pare el carro con algunas decisiones creativas, lo que empeore la pieza final (como le pasó a George Lucas con las precuelas). Entiendo obviamente la buena intención del autor, pero todo proceso creativo es iterativo, por lo que acá, además de haber sido un pifie del autor, creo que es algo que podría haberse detectado en edición o por su grupo de lectores. Al menos a nivel relación e imponencia de la figura de Brandon, si hay gente quien no va a tener pelos en la lengua para decirle dónde cree que está fallando es su grupo actual que lo conocen desde hace tanto tiempo y saben del tema, aunque puede que estaría bueno buscar alguien más con experiencia en edición fuera de dicho grupo para tener una visión externa de esto (hablando, como siempre, con total ignorancia de todo el proceso y trabajo que implica escribir un libro, sobretodo uno de esta magnitud).
En el último preludio Hoid habla sobre la improvisación, en referencia a Dalinar en este último duelo, pero dada la forma en la que la voz de Hoid casi como que rompe la cuarta pared me hace pensar si no fue además medio un meta comentario de Brandon. Y como su outline original de la serie fue cambiando a lo largo de los años mientras iba entendiendo mejor a los personajes, su historia, y la narrativa en la cual terminó parado, dado en parte por estas capas de moralidad atravesadas mencionadas, obligándolo a “improvisar”.
Como parte del mayor entendimiento de la moralidad en la historia, me sorprendió que uno de los personajes que aprendiera los matices de lo que implica ser malvado sea Nightblood, y como este voluntariamente decidió no matar a Szeth y Kaladin, estuvo muy bueno. Aunque el hecho de que ahora pueda usar todas las surges es peligrosísimo. Si antes era el arma más peligrosa de todo el Cosmere ahora lo es aún más.
Me llamó la atención el Nohadon que se cruza Dalinar en la visión del final. Para mí no es la sombra investida del autor, porque, ¿cómo traes a la visión la conciencia del poder de Honor personificada? No es algo que pudiera hacer cualquiera. Para mí o es algún tipo de remanente del poder de Adonalsium o es otra shard metiéndose en el reino espiritual para afectar la visión de Dalinar, como parecen indicar las teorías que hay una cuarta shard escondida en el sistema roshariano (la cual es la que está potenciando las nuevas armaduras de Adolin y compañía con investidura naranja), Valor si no me equivoco.
Algo que me quedó picando es cuando muere Dalinar, si su alma se fue al beyond o si alguien (otra esquirla?) lo reclamo. Sabemos que las almas fuertemente investidas quedan dando vueltas más tiempo antes de esfumarse, por lo que me llamó la atención que Dalinar, quien había tocado el poder de Honor brevemente, debería haber durado más tiempo antes de que su alma desapareciera. Por lo cual, tengo la leve sospecha que alguien se lo llevó y va a volver de alguna manera en el próximo arco.
Todavía estoy intentando entender si me gusto o no que Taravangian haya al final “salvado” a la gente de su ciudad del tsunami que él había convocado. Me encantó en su momento como punto narrativo para mostrar lo alejado que estaba el tipo de su humanidad a este punto para cometer tal acto, por lo cual me sorprendió leer sobre el final como en realidad justo antes de que el tsunami golpeara los había mandado a todos a una réplica de la ciudad en el reino espiritual, en un distorsionado intento de salvarlos. Si bien está bueno como recordatorio de que Retribution sigue teniendo cierta parte humana y las “debilidades” que eso trae (que es un tema recurrente en el libro), le resta peso al capítulo original en la que arrasa la ciudad.
Si te pones a pensar hay varias pistas a lo largo de los diferentes interludios de cómo Todium aún tiene su lado sentimental, y lo peligroso que eso puede ser para el resto del mundo, aunque al final ese lado suyo haya sido utilizado para salvar a su gente del tsunami. Esta bueno como el poder de Odium empuja el sentimentalismo de Travangian, que era parte de la dinámica para ser un buen rey/líder junto con sus días de inteligencia a-emocional, para deshacerse de sus ataduras mortales cuando lo amenaza Cultivation, para después “salvar” a la gente de su poder. Como si ambos aspectos que lo representan se vean potenciados por Odium.
La trama de Renarin y Rlain estuvo interesante, y me gusta el paralelo que hacen con lo que pasó con la otra cantora cuando apresaron a Ba Ado Mishram. Me gusta como ata lo sucedido en el pasado con lo que está por venir, y va a estar copado ver el impacto que tenga su relación en el conflicto en grande en el segundo arco.
Me pareció medio brusco el cambio de Renarin a ser más confiado, no sé si lo compro. Incluso a Shallan le llama la atención en un momento, pero reconocerlo de parte del autor no ayuda mucho para con mi inmersión.
Aunque no es mi favorito, el personaje de Kaladin es uno que siempre me llegó. En el primer libro fue el protagonista que más disfrute, y a medida que fue avanzando la historia su nivel de entendimiento de la moralidad hacia el resto, pero sobretodo hacia uno mismo, fue creciendo como es reflejado por sus juramentos. Y este último aspecto fue fundamentalmente necesario para concluir su arco en el momento culmine de este libro que Brandon viene trabajando desde hace tanto tiempo.
Tuve la fortuna de no haber sufrido depresión clínica como la padeció el punching-bag favorito de Sanderson, pero desde el libro anterior que vengo pensando que, dado todo lo que atravesó Kaladin y los temas con los que normalmente se lo relaciona, hacer que su historia termine en el muriendo, incluso si es un sacrificio heroico, hubiera sido un despropósito hacia su personaje, y un mensaje peligroso para los lectores. Antes me quejaba del demasiado buen tacto que tienen ciertos personajes, y aunque esto sea cierto por momentos para Kaladin (sobre todo por lo brusco que es el cambio de su voz interna desde el libro anterior, cuyos eventos se suponen pasaron inmediatamente antes de este libro), la investigación que llevó a cabo Sanderson con respecto a cómo tratar la depresión en una historia tuvo sus grandes frutos en el personaje ya que culminó en un arco satisfactorio y doloroso al mismo tiempo, además de que también fue algo bastante original y subversivo que no había visto en ficción antes. Como con el personaje de Shallan, buscar cómo hacerle justicia a ciertos temas en la ficción que no fueron tratados como es debido antes no sólo encara con respeto a la gente que se ve afectada por ellos en la vida real, sino también deriva en tramas originales y muy interesantes, y creo que esto es el fuerte de Sanderson a la hora de investigar experiencias de vida que quiere retratar en sus personajes antes de poner las palabras en la hoja.
La historia de Kaladin de pasar de buscar a proteger a quienes no se pueden proteger por sí mismos, para luego proteger incluso a quienes odia si es lo correcto es importante para su personaje, pero más importante aún es el avance que hace hacía aceptar que hay quienes no va a poder proteger, para culminar en la autorrevelación que para poder seguir protegiendo a los demás se tiene que proteger el mismo es hermosa para un personaje que pasó por pensamientos tan oscuros como Kal. Puede parecer contraproducente que en el último libro del primer arco de la saga, uno de los personajes más importantes y que siempre estuvo en el centro de la acción haya sido corrido hacia un lado para asistir a la historia de una manera que no incluyera conflicto (en la mayoría de los casos), pero fue vital para lo que apuntaba el final del arco de Kaladin. Hacer que tenga tantos momentos de poca intensidad, charlando con Szeth, cocinando, tocando la flauta, llevó a que entendiera que él, como persona, era más que alguien que solamente luchaba por los demás. Y al final fue crucial para que este, entendiendo eso, decida por sus propios medios de igual manera proteger, al convertirse en el nuevo heraldo de la renovación del oathpath.
Esto es algo que veía venir desde hace tiempo, (y por lo visto por algunas death rattles del primer libro algo que viene cocinando Sanderson desde el día uno), que con la muerte de Jezrien, quien era el heraldo de la orden de los Windrunners, solamente había reafirmado. Sin embargo, igual me costó muchísimo leer. Aunque la elección de hacer este sacrificio fuera realizado por su propia voluntad porque quería hacerlo (Szeth quien era el candidato original estaba inconsciente y Retribution hubiera quedado liberado si no lo hacía, así que no sé qué tanta elección tuvo en realidad al final del día), me dolió una banda. Ver a alguien que más que se había merecido el retiro hasta este punto, el poder descansar y disfrutar sin todas las responsabilidades que ha estado llevando desde sus días liderando el resto de los esclavos, dar el paso siguiente para ofrecerse a ayudar a la humanidad durante toda la eternidad, me pego durísimo. Incluso después de todo lo pasado, de todo lo sufrido, y entendiendo la oscuridad por la que pasaron el resto de los Heraldos a lo largo de los milenios, Kaladin decidió seguir ayudando porque el así lo quiere.
Me fascinó que, casi tan importante como toda su historia recorrida, sus ojos hayan vuelto a ser de color marrón al convertirse en heraldo. Aunque el conflicto interno que este tenía luego de pronunciar el tercer ideal si mal no recuerdo, de tener ojos claros dado su pasado conflictivo con la gente de alta cuna, ya haya sido sanado y comprendido de que el color de los ojos no es de importancia, volver a tener ojos marrones es un signo no solo de donde viene Kaladin, sino también como se ve a sí mismo. Como era en un principio la marca de “peligroso” que llevaba en la frente desde sus días de esclavo, la cual no se le podía borrar porque formaba parte de su identidad, el poder tener ojos oscuros es una exteriorización de su humildad y responsabilidad con el ciudadano común (si eso no estuviera ya claro con el oathpact en sí). Aunque uno también podría argumentar que hay una conexión a los ojos oscuros con el puesto que tomó dado que Jezrien tampoco tenía ojos claros, creo que eso es más un foreshadowing y paralelismo entre ambos personajes en lugar de ser LA razón de este cambio.
Pero el punto más lindo de toda esta secuencia para mí fue cuando, al unirse al nuevo oathpact, lo hace con una lanza. Obviamente esta está cargada de significado a nivel social, como es el arma de la gente (en contraposición de la espada la cual está reservada para personas de mayor estatus, arma la cual había matado a su hermano) y como las lanzas se potencian entre sí cuando son usadas en conjunto en el campo de batalla para proteger a un grupo de gente. Sin embargo, el peso que tiene esta para la misma historia de Kaladin es, evidentemente, igual o mayor al mencionado antes. Esta que lo ayudó a defenderse en los primeros días en el campo de batalla, que lo ayudó en los abismos de las Llanuras Quebradas de forma física y mental. Forma la cual Syl adoptaría para acompañar a su amigo, y que al mostrar la secuencia de baile en la cual ella intercala su forma humana con la de la lanza ambos entendieron que, incluso fuera del combate, la lanza forma parte de la vida de Kal por elección propia. Es un símbolo del interés de Kaladin por defender a los inocentes, no por responsabilidad, sino por elección. Y cada vez que empuñe esa lanza de ahora en adelante representará como toma nuevamente la elección de proteger.
Viendo en retrospectiva su historia, muy bien resumida por los recuerdos/visiones que aparecen justo antes de jurar el pacto, tranquilamente se puede interpretar toda su historia como un ser mitológico que nunca fue del todo humano. Sea por las hazañas realizadas en sus días mortales como por su increíble fuerza de voluntad, uno podría argumentar que ascender como heraldo fue insinuado múltiples veces por el cuestionamiento de su mortalidad por parte de sus compañeros o cualquiera que hablase del puente cuatro. Viéndolo con el diario del lunes, podría ser la historia de una figura griega como Hércules (con los avances modernos que tenemos sobre el entendimiento de la mente), y creo que va a sementarse en los años venideros como tal, como así parece va a solidificarse su figura en la mitología de Roshar como apunta el postludio, con su cara ahora como heraldo en el arco en construcción al comienzo del capítulo.
La escena de Kaladin bailando con Syl fue divina. La forma en la que mezcla la danza con el kata, “baile” el cual ambos ya conocen, para mostrar cómo en el pequeño momento que se pudieron dar ambos para disfrutar igual existe esa parte de combatir y defender y así hacer hincapié que dicho aspecto de Kaladin no lo representa por completo, pero si es una parte complementaria de su ser, eleva la escena a lo que probablemente sea una de mis secuencias favoritas de la saga.
Muy linda la escena de Kal aprendiendo a apreciar el momento de comer para conectar con la gente. Está bueno como parte de su arco tiene que ver como todas sus relaciones y experiencias lo hizo quien es hoy, incluyendo la influencia de Rock y sus habilidades culinarias.
La realización de Kaladin de que Szeath tenía más en común con su hermano que con él estuvo copada. Muestra lo limitado que es su entendimiento de “terapia” al intentar poner a quienes ayuda de esta manera en su mismo lugar. Me hubiera gustado que hubiera tenido más pifies por el estilo en su afán de ayudar (aunque lo de que Szeth termine pensando en un momento que Kal le estaba ayudando a decidir matarse iba por ahí, además de ser bastante gracioso).
Me gustó cómo buscaron formas de hacer cada encuentro de Szeth en los monasterios frescos. Por un lado tenes una pelea normal, por otro pelear con dos al mismo tiempo en Shadesmar, otro lo obliga a encontrar al verdadero portador de hoja de honor. Me preocupaba que esta aventura de visitar gimnasios pokemon se vuelva repetitiva pero la verdad que lo manejaron bastante bien.
Fue interesante el paralelo que plantearon del padre de Szeth con el de Kaladin, como uno lo siguió al hijo cuando fue drafteado injustamente por el ejército mientras que el otro tiene una relación complicada con ayudar al suyo. Aunque al final ambos terminaron en lugares diferentes.
Aunque los flashbacks de Szeth en general estuvieron buenísimos, aprendiendo tanto sobre él como de Shinovar, sobre el final me parecieron que trastabillaron por cómo clavaron al padre de Szeth en todo el tema de los portadores de honor, dándole encima la hoja de Ishar que supongo era la más importante. Al ser algo tan exclusivo no deberían haberlo mezclado, y no me terminó de cerrar bien lo que hicieron con este y la hermana de Szeth en el final. ¿Necesitaban que ambos sean portadores de honor para que puedan pelear contra Szeth y que este cierre esa etapa de su vida o algo? Muy raro.
Me gusta la pista que dejó Brandon sobre el spren de Szeth, en donde su nombre en números representa las siglas del nombre que después usa en The Sunlit Man. No había chance de que lo cace yo, pero siempre se puede depender de que haya un gordo en reddit que la vea.
Una incógnita que quedaba después de haber leído The Sunlit Man era saber qué había pasado con el honorspren de Sigzil. Una de las cosas que hizo excelentemente Better Call Saul fue como usó nuestro conocimiento de que un personaje de esta serie no aparecía en Breaking Bad, poniéndonos a nosotros como espectadores en alerta sobre que le podía llegar a pasar. Similar a como hace Dicaprio en Inception al revelarle a Cillian Murphy que está en un sueño, contarle al espectador el estado final de un personaje (o la falta de estos) antes de que veamos dicho desarrollo es una forma peligrosa de manejar la narrativa, pero acá Brandon lo hace con maestría. Me encantó cómo utilizó el encontronazo de un windrunner y su spren con Moash para mostrar lo que le esperaba a Sigzil, para después subvertirlo al hacer que Sigzil rompa su juramento antes de que Moash pueda matar a su spren. Usar una acción categóricamente “mala” como herramienta en medio de la pelea fue excelente, haciendo sufrir al spren y su humano para poder salvarlo. Muy bien trabajado y muy on brand con lo que vemos de Brandon al jugar con sus propios sistemas.
Todas las escenas de Adolin enseñándole al rey como jugar, mientras iban tirando foreshadowing de cosas que iban a pasar (como cambia la dinámica al agregar un tercer jugador en la mesa, referenciando a Retribution siendo desencadenado en el Cosmere, obligando a las otras shards a actuar) me parecieron fantásticas. Como comentario aparte, me dieron ganas de que hagan posta el juego de cartas este. Creo que la idea es que sea el equivalente a Magic de ese mundo, pero me gustaría un juego que tenga todos estos conceptos de la guerra representados, aunque probablemente esté lejos de ser trivial retratar dichas cosas en mecánicas de un juego (como bien dejan en claro en el mismo libro).
Me gustaron mucho las referencias que apuntaban a que se iba a volver un edgedancer. Eso de poder invocar a maya instantáneamente, usar la palabra “deslizarse” en el campo de batalla, que la hoja se extienda un poquito para terminar de matar a un fusionado, muy bueno. Pero mejor aún es que no lo hayan terminado de convertir en un radiant como tantas pistas parecían indicarnos.
Justamente, una de las cosas copadas del personaje de Adolin (que se le dio bastante énfasis en este libro) es cómo a diferencia de la gente que lo rodea, él no es un radiant, y como eso lo empuja a seguir siendo relevante en un mundo dominado ahora por estos. Obviamente no es un tipo normal, ya que el loco es el mejor espadachín vivo, y tiene una armadura y espada que lo hacen el equivalente a un tanque en la época medieval, pero creo que es importante tener personajes sin poderes o que no sean “especiales” o “el elegido”, para mostrar cómo uno puede aportar a una causa o ayudar a la gente que quiere sin necesidad de ser especial. Aunque al final del libro se podría decir que terminó teniendo algo aún más único en lo que respecta al resto del mundo.
Cada buen momento que pasaba Adolin en la historia parecía que solo le agregaba red flags a su cabeza. Verdaderamente pensé que la palmaba en algún momento.
La pelea del tronador fue espectacular. Como se le complicó a Adolin para usar las cadenas y lo catastrófica de toda la situación. Pero lo que más me gusto fue la escena a la Shadow of the Colossus. Cuando leía como estaba renegando fue algo que se me cruzó por la cabeza, si el objetivo es el cuello del bicho capaz hay alternativas para llegar hasta ahí, pero no me imagine que iban a ir por este camino. Fue tremendamente épico.
Me sorprendió lo violento que llegaron a ser algunos capítulos. En una Adolin usa el cuerpo de un singer revoleándolo por todos lados para pelear, un fussed explotando la cabeza de un edgedancer, otro explotando la cabeza de un soldado. Se ve que tenía ganas de retratar un poco de violencia el tipo. Tiene sentido, para ser una guerra a gran escala vimos poco en la página sobre lo horripilante que es.
La escena en la que cayó el tipo con las shards de Adolin en pelea fue tremenda, como se lo chupa la oscuridad básicamente. Y como después lo usan ellos mismos ante el mismo Adolin fue excelente. Igual me re veía venir que la armadura termine volando hacia Adolin en el último día. No por eso igual dejo de ser una buena secuencia.
Me imaginaba que de alguna manera Adolin iba a terminar quedándose sin la pierna. Igual me gusta como adaptaron la armadura esquirlada especial que tiene de forma tal que se adapte a la falta de esta.
Aunque estuviera teorizado desde el final del libro anterior, en general me gustó cómo manejaron a Gavinor. Hay pistas muy claras a lo largo del libro (como el que quiera jugar espadas con Dalinar) que apuntaban a que iba a ser el campeón de Odium. Y el hecho de que quedara atrapado en el reino espiritual ayudó a que Odium lo influenciara para ofrecerse voluntariamente como campeón. También me copó la idea de que Gavinor como campeón es la representación de un inocente dentro del dilema moral que Odium le plantea a Dalinar, y que podría haber sido cualquiera, pero claramente darle un inocente por quien Dalinar se preocupa hace la situación más tensa. Lo único que me molesto de esto fue el bait and switch que hacen con Navani llevandose un Gavinor falso (un cacho de carne???) del reino espiritual. Supongo que tenían que hacer algo para justificar que Navani salga del reino espiritual sin Gavinor, pero se sintió medio barato en su ejecución. Capaz podrían haberlo justificado mejor como diciendo era investidura solidificada en el mundo espiritual y nunca había sido el verdadero Gavinor o algo así, pero eso de cambiarlo a último momento cuando se fue Navani fue medio cualquiera.
Me copó toda la secuencia de Hoid enterándose de que le habían robado los recuerdos. Fue algo que quedó picando mucho del libro anterior y seteaba los stakes para Taravangian como villano.
Hoid dándose cuenta de que formaba parte de una visión fue buenísimo. Hace más énfasis en lo diferente que es este al resto de los personajes, y nos hace pensar sobre cuantas cosas debe tener en la cabeza al mismo tiempo como para que un pedazo de investidura con su esencia entre en una crisis existencial al darse cuenta por sí mismo que no es real.
Estuvo piola el detalle que la singer que vio Navani en la visión cuando llegaron los humanos a Roshar sea la ancestro de Raboniel, ya que eran parecidas y esta última había mencionado como tenía una abuela que había estado presente en el evento. Está bueno que recompensen a los lectores atentos de esta manera.
Me gustó también como Navani quedó como enjaulada en una gema, como hacían los humanos con los fabriles, encerrando sprens dentro de gemas. Bastante poético en ese sentido.
Me copa que como cada personaje tiene su propia filosofía bien plasmada en el monólogo interno. No importa a quien leamos, Adolin, Szeth o Moash, podemos más o menos entender porque están actuando como lo hacen. Creo que esa es una de las características más importantes de una buena historia, que incluso tus villanos se vean justificados en su accionar. Mención especial como en el preludio en el cual le encajan las púas de cristal a Moash comienza refiriéndose a este como tal, para en el final que diga “dijo Vyre”, referenciando como Moash ya no existe.
No esperaba que Moash sobreviviera este primer arco de Stormlight. Me pregunto si va a empezar a ser un actor de Retribution en los próximos libros, y si se va a volver una figura pseudo mitológica como
La visión de cuando se formó el oathpact original estuvo muy buena. Me gusta como los momentos históricos (mitológicos?) tan importantes sean retratados con tanta, terrenalidad. Uno esperaría, como los mismos personajes lo mencionan, que el pacto se haya formado en alguna sala en algún castillo importante. Sin embargo, se realiza en una carpa maltrecha en plena lluvia. Me copa como le agrega humanidad a todo el evento, como también a los heraldos, además de hacernos cuestionar la percepción de los personajes con el resto de su historia a nivel sociedad, como también la nuestra como lector. Pero mi momento favorito de acá fue como le preguntan a Taln para formar parte de este, y él solo acepta luego de preguntar si iban a buscar a alguien más si decía no, para llevar esa carga en lugar de que alguien mas la tome. Y hace que la traición que le hicieron el resto de los heraldos duela aún más. Va a ser interesantísimo ver capítulos desde su punto de vista en el siguiente arco de la historia.
Me gustó lo que mencionan de Ashyn de cómo se prendió fuego la atmósfera. La referencia/metáfora a la teoría del efecto que tendrían las bombas nucleares antes de ser detonadas es poco sutil, pero efectiva.
La escena en la que Taln se levanta cuando los fussed iban a matar a los “rotos” estuvo fantástica. Pude imaginarme perfectamente como dejaba de quejarse y la cámara se movía para apuntar al piso de la sala en donde se ve que baja los pies Taln y se mueve hacia el centro de pasillo lo más calmo. Fue terrible. Tal vez un poco mucho anime en la forma en la que rompió la barrera del sonido para hacerlos mierda a los enemigos, pero Stormlight siempre tuvo un tono medio animesco. Me gusto igual que no lo hayan mostrado, en parte para guardar que el lector observe su destreza en el futuro, como también para dejar rienda suelta a la imaginación de lo zarpado que debe haber sido el combate.
Me esperaba que “El” participara más del libro, pero sus apariciones fueron muy esporádicas y se ve que está planteado más para un villano del segundo arco. Me pregunto si los planes de Brandon para este cambiaron desde el libro anterior. Eso sí, me pregunto qué carajo es la shardblade que tiene. ¿Será un spren posta o es una shardblade como las de antaño, o algo totalmente diferente?
Muy interesante el comentario de que al parecer Shallan tiene un hermano bastardo. Para mi hay dos opciones, o es quien Kaladin había matado en los flashbacks del primer libro (y por eso a Nale le caía bien, porque no era hijo de Challa) o es uno de los gemelos que al parecer se ha mencionado más de una vez como no son muy parecidos.
Uno de los momentos que más me pegó emocionalmente y me saco un par de lágrimas fue el encuentro de Shallan con Chana en el reino espiritual, en la visión de su boda. Cuando ella la perdona y su madre le dice que algo tan hermoso como Shallan salió de ella. Con la cantidad de dudas internas que hemos leído a lo largo de la saga sobre lo horrible persona que es y demases autoflagelaciones, escuchar eso fue muy muy lindo.
Además, me parece poesía pura como la desolación arranco porque Nale y sus skybreakers mataban radiants, lo que derivó en la muerte de Chana y el comienzo de la actual desolación. Muy bien escrito.
Me gustó como se dio la pelea entre Kaladin y Nale, y como se pudo resolver de una forma no violenta (aunque como le movió el seso al heraldo podría considerarse bastante agitada), además de cómo hacerlo así se complementa con su arco. Brandon se caracteriza por hacer que en sus peleas no gane el más fuerte sino el más inteligente, y supongo en este caso el más emocionalmente inteligente. Increíble como se usó la historia de Hoid que le tocó a Kaladin en el primer libro y se recontextualizó para que le sea útil a Nale acá. Me pregunto si lo viene planeando desde hace tanto tiempo eso. Me gusta mucho la idea de cómo este había recurrido a “las leyes” porque su mente le fallaba y no quería depender de ella.
Me gusta el énfasis que se le dio a como el accionar actual de Dalinar sigue reflejando un poco su actitud como Black Thorne, a través de los ojos de Adolin y en las visiones con Odium. Dado que es mi personaje favorito (el final de Oathbringer es de los mejores que leí) me gusta que siga avanzando y no se haya estancado, reforzando aún más su tema de la importancia de dar el siguiente paso. Además de hacer énfasis en cómo dar vuelcos actitudinales como los que presenta él no son cosas de un día para el otro.
Me copó como cuando ponen a Dalinar en la visión en la que caga a palos a su sobrino nos muestran el estado mental actual de este y lo que sentía en su momento. Recontextualiza aún más la escena, la actitud de Dalinar y el personaje de Elhokar que pobre sentía que se estaba volviendo loco.
Me pareció increíble que el capítulo número 100 sea simplemente titulado “Dios”, y como todos estos capítulos de Tanavast estén en mayúscula, enfatizando su divinidad. Disfruto mucho cuando se utilizan recursos meta-literarios para resaltar sentimientos o temas. Estuvo muy copado aprender tanto sobre las esquirlas y su accionar, sobre todo tan cerca al momento de la fragmentación de Adonalsium. Pero lo más interesante de ver fue como mostraron la humanidad detrás de la deidad, que creo es el aspecto más interesante del Cosmere, además de ver su relación con Cultivation. Muy muy bueno.
Algo interesante también fue como Cultivation básicamente escribió las reglas y limitaciones de los sistemas como si fuera Brandon. En el POV de Tanavast está también menciona como había huecos en el sistema que podrían ser peligrosos. Me imagino que estos deben ser el poder usar todas las potencias y sus consecuencias.
Aunque hayamos visto todo lo que paso con Ba Do Mishram y porque la encerraron todavía no tenemos una justificación oficial de porqué romper lazos con los spren los hacen deadeyes, que se suponía que había comenzado a suceder a partir de este evento. ¿Tal vez no es el hecho de que ella está encerrada, sino de la traición que hizo Honor al cumplir con este plan haya modificado la relación de los sprens y sus lazos? Ya que estos están imbuidos en el poder de Honor según entiendo. Tal vez liberar a Mishram denuevo no va a arreglarlo porque el daño ya está hecho.
Un capítulo que va a ser bastante divisivo entre los lectores (si ya no lo es) es el del debate de Jasnah con Todium. En lo personal lo re disfrute, pero puedo entender los problemas que tiene.
Algunos categorizan la escena como si fuera un “character assassination”, pero no lo veo así. Jasnah es referenciada en la serie como una de las personas más inteligentes de Roshar, y si hay alguien puede ganar un debate es ella, y creo que es conciente de eso, pero se hundió tanto en las cuestiones duras del acuerdo que se olvidó que iba a estar debatiendo con un dios que no juega limpio. En lugar de realizar un debate puramente lógico este decidió atacar el marco moral de Jasnah para desacreditarla a ella. Es incluso una jugada política muy recurrente en los debates actuales en los que en lugar de responder a las preguntas o acusaciones del contrincante prefieren cambiar de tema a otra cosa en la cual si tienen ventaja o atacar la persona contraria.
Me gustó como Odium trajo a colación cosas que hizo Jasnah en el pasado, que dado estos mejores entendimientos de la moral que se presenta con cada libro, están no sólo en falta sino también que hasta parecen medio colgadas de lo que es el personaje de Jasnah hoy en día. Como si el autor aún estaba descifrándola en su momento hasta que pudo poner pies en tierra con los siguientes libros. Por lo cual, al igual que con Dalinar, me gusta que se les vuelva a dar valor a estas escenas en lugar de hacer de cuenta que nunca existieron y obligar a sus perpetradores a enfrentarlas, a ellas y a sí mismos. Además, es perfecto que se pongan los trapitos al sol en esta escena porque solo una fuerza pseudo omnipresente como lo es Odium puede obtener este tipo de información.
El inconveniente que supongo puede encontrar la gente en el debate es que Jasnah podría haber argumentado más sobre la misma naturaleza de Odium y como esta va a ser un problema al estar bajo su control (el famoso término de “las cadenas de oro”), y no darle entidad a los planteos hipotéticos que hace este con respecto a cómo accionaria Jasnah para salvar a su pueblo si eso implica actuar contra Thaylenah y Fen. Creo haber leído mas de un comentario mencionando como un docente universitario de filosofía le podría haber pasado el trapo a Odium en un debate, y dudo que les falte razón, pero a ojos de un salame como yo que no tiene experiencia en lo que se refiera a debates lógicos la escena me pareció que fluyó bastante bien y nunca me sacó de la inmersión. Es más, la misma premisa de combatir contra Odium en una sala simplemente con palabras me compró desde el momento cero.
El otro problema al que uno podría apuntar es lo pasiva que fue Fen en esa escena. Si prestas atención ella parece que solo es el público de una pelea de gallos diciendo “nooooo te re cabio” o cosas por el estilo. Para ser alguien que maneja el poder gubernamental de una nación entera tuvo poco albedrío o poder de decisión en toda la secuencia.
Supongo que si tenes conocimientos sobre estas cosas vas a encontrar huecos más fácilmente (dios sabrá lo frustrado que me siento viendo cosas de programación o matemática en películas), por lo que capaz hubiera estado bueno haber consultado con gente más afín al tema para ayudar a editar este capítulo (me encantaría ver cómo le dan contexto a alguien fuera de la saga para que los pueda asistir). Sin embargo, escribir personajes más inteligentes que vos es una de las grandes luchas que un autor tiene que pelear si busca escribir un personaje como Jasnah, aunque me animaría a decir que Brandon hizo un laburo excepcional con ella hasta el momento, y este, como podrían considerar algunos, paso en falso es más la excepción que la regla con ella.
Igual todo lo que trajo a colación Odium en el debate me hizo pensar un poco. Más allá de los planteos hipotéticos en los que cayó redondita Jasnah porque no puede con su genio, me hizo preguntarme si incluso Jasnah no hubiera hecho estos actos que Odium le echa en cara, este igual no podría haber encontrado algún accionar suyo de hace mucho tiempo que sea inconsistente con su marco moral actual. Si vamos al caso, gran parte del arco de su tío es sobre como un hipócrita solo es un hombre en proceso de cambio, por lo que no se si había chance de ganar una discusión moral contra una deidad que lo puede ver (casi) todo sin utilizar esta línea de pensamiento instaurada por Dalinar y su historia. Me pregunto qué hubiera pasado si en su lugar hubiera encarado por ahí.
Pero además, incluso sin estar en medio de un proceso de cambio, las personas no somos seres perfectamente consistentes en su accionar, y estoy seguro de sí debería ser así. Estamos llenos de hipocresía, y en parte creo yo esa flexibilidad es lo que nos otorga la capacidad de accionar moralmente dependiendo de las circunstancias. Y ese es en gran parte el tema del libro, y lo que el poder de las shards no parecen entender, al menos por ahora. Aunque utilizar esto como argumento en un debate podría no ser de lo más convincente.
También me pregunto cómo hubiera cambiado la discusión si Jasnah y Fen supieran lo de Kharbaranth (o al menos lo que pensábamos que había pasado hasta ese momento en el libro). Supongo que había grandes chances de que hubieran rechazado el acuerdo de ser así. No tenían forma de saberlo tampoco, y si Cultivation se los comentaba, ¿hubiera contado cómo intervenir? Entiendo que le encanta mover las piezas en el tablero con sutileza, pero ya se le había aparecido a Dalinar por lo cual no sería inaudito.
De igual manera, e incluso si se hubiera ganado el debate, había fusionados que se movían por las rocas de la ciudad, y más planes para acabar con la parte del consejo de la ciudad que no le era fiel a Odium y así tomar la ciudad sin importar el resultado del debate. Creo que fue una forma del autor de hacerle entender al lector “si, tampoco estoy 100% contento con como salió el debate, así que acá tenes qué hubiera pasado si lo hubiera ganado Jasnah, la ciudad hubiera caído igual para Odium”, si es que no usaba los mismos fusionados como parte de la negociación para “empujar” a Fen a firmar el tratado.
Eso sí, no sé si me copó eso de que los que trabajan con fabriles para detectar fusionados al final trabajaban para Odium. Me sono medio deus ex machina. Sabemos que hay métodos para detectar investidura, por lo que debería ser posible. Además, ¿ninguno los probó antes de llevarlos al campo de batalla? Me re llamo la atención.
Aunque la escena tenga sus problemas, creo que fue un gran momento para el personaje. No porque lo haya elevado, sino al contrario. Parte del fracaso de Jasnah en Thaylenah es que su visión fue nublada por su egocentrismo pensando que le podía ganar un dios, o al menos un ser estúpidamente investido según sus proclamadas “herejes” creencias (que supongo en parte también influenció en subestimarlo, o el hecho de que se haya mostrado como Taravangian, haciendo que piense que le podía ganar al humano, y no tanto del dios). Y hacer que pierda al menos una vez como acá le agrega profundidad a su personaje, y la va a hacer a la larga más fácil para que el lector pueda identificarse con ella, lo cual va a ser indispensable para el segundo arco de la saga cuando tome mayor protagonismo.
Me causa mucha gracia que la última shard en revelarnos existe es Reason, quien se ocultó de las otras porque es la única razonable.
Me pareció lindo que Hoid y Jasnah sigan teniéndose cariño después de todo esto, ya que pensaba que sus genios se los iba a impedir. Capaz no se conocen tanto ellos mismos como piensan. Va a estar piola verlos interactuar de nuevo.
Como comentario de color, la escena final en la que Retribution pulveriza a Hoid mientras lo quería boludear fue excelente. Muy copado también ver esta capacidad de Hoid de poder regenerarse en algún tejido vivo que haya dejado. Me hace acordar a Deadpool pero con las reglas duras de magia que le encantan a don Sanderson.
También me gustó cuando Ishar se le presenta a Kaladin y le dice “Bendecido por la tormenta? No recuerdo haberte bendecido”. Tremenda cita.
No me esperaba que Lift pasara a tener la relevancia que tiene ahora como la única radiante con buen acceso a “stormlight”, o al menos investidura que puede consumir. Va a ser un asset recontra importante en lo que fuera que está por venir.
Si me causo un poco de gracia como la creación de Retribution derivó en una burbuja de dilatación del tiempo para poder justificar como las diferentes sagas de Mistborn suceden en el medio de Stormlight. Igual tiene sentido a nivel físico.
Parece que la geografía de Roshar cambió por el evento del final. Me parece interesante como cheque en blanco para que Brandon pueda plantear las locaciones del segundo arco cuando le toque escribirlo, pero al mismo tiempo me da lástima quienes tienen un mapa de físico de Roshar por si este termina siendo muy diferente ajaja. Supongo que no dado el diseño de Roshar a partir del Julia set, pero veremos.
La historia quedó con muchos más threads sueltos de lo que pensaba que iban a dejar cuando pusieran a descansar a Stormlight. Shallan embarazada varada en shadesmar, Navani en coma, etc. Pensé que el corte entre ambos arcos iba a ser más claro. Veremos qué nos depara este salto de tiempo entre ambas mitades.
En general el libro tiene algunos problemas. El arco en el reino espiritual sólo era interesante por lo que nos íbamos a enterar a nivel lore más que por la situación en la cual se encontraban sus personajes, y el final del arco de Szeth con la hermana y el padre no me gustó mucho. Pero los flashbacks de Szeth, Kal y Szeth en Shinovar, el arco de Kal, el arco de las shattered planes, el tiempo de Jasnah en Thaylenah, y todo lo relacionado al pov de Adolin estuvieron geniales. Aunque tenga algunos problemas de edición que lo sacan de la inmersión a uno, la estructura del libro y el pacing de este son lo suficientemente buenos para carrear la experiencia entera, incluso con la “grasa” que suelen tener estos libros.
Dada la cantidad de setups que plantea el libro y como tiene que dejar preparadas ciertas cosas hace que no alcance los picos que a uno le hubiera gustado, pero los arcos que alcanza a cerrar son fantásticos y valieron completamente el libro.